Ruco Pro

Proyecto modular, improvisado y desarrollado orgánicamente durante un plazo de tres años. Comienza como un ruco de bajo costo y material reutilizado, un módulo con áreas comunes que acoge una cama matrimonial sobre un altillo que recibe el calor generado por una pequeña cocina a leña. Pensado para transformarse a futuro en un volumen de Taller-Oficina para los propietarios, se decide dejar amplios mesones en el perímetro y sacar las aguas (lavaplatos) para afuera con el fin de eliminar todo posible desorden del templo de la creación. El baño, tal como las casas de campo chilenas o la cultura ancestral japonesa, se ubica fuera de la vivienda, acto tal vez radical, que obliga a un contacto permanente con el paisaje exterior. La casa en su mutación constante ha ido generando nuevos espacios, conectados entre si de peculiares maneras (escotillas, puertas plegables, etc.) y cada uno de los cuales acoge diferentes programas pieza de invitados/oficina, living-pieza matrimonial-terraza, walking-dancing-yoga closet. Desde su interior y exterior la casa puede recorrerse totalmente en sus tres dimensiones, a través de puertas, escotillas y escaleras se puede transitar por interiores, terrazas, techumbres y árboles cercanos. La vivienda integra un sistema de reciclaje de las aguas grises mediante un estanque de agua, que mediante fito-filtros (plantas acuáticas) + un sistema de recirculación de agua alimentado por panel solar fotovoltaico, permite reutilizar las aguas residuales para el riego de los jardines suculentos. El proyecto contempla una cubierta vegetal –pendiente- en su primer techo para generar masa térmica y aprovechar los techos como terrazas-miradores.

Ruco Pro

Arquitectos Daniel Buzeta
Ubicación Punta de Lobos, Pichilemu, Chile.
Año Proyecto 2013
Año Construcción 2013-2015
Superficie Construida 85 M2
Construcción Z construcciones
Materialidad Madera
Fotografía Daniel Buzeta

Proyecto modular, improvisado y desarrollado orgánicamente durante un plazo de tres años. Comienza como un ruco de bajo costo y material reutilizado, un módulo con áreas comunes que acoge una cama matrimonial sobre un altillo que recibe el calor generado por una pequeña cocina a leña. Pensado para transformarse a futuro en un volumen de Taller-Oficina para los propietarios, se decide dejar amplios mesones en el perímetro y sacar las aguas (lavaplatos) para afuera con el fin de eliminar todo posible desorden del templo de la creación. El baño, tal como las casas de campo chilenas o la cultura ancestral japonesa, se ubica fuera de la vivienda, acto tal vez radical, que obliga a un contacto permanente con el paisaje exterior. La casa en su mutación constante ha ido generando nuevos espacios, conectados entre si de peculiares maneras (escotillas, puertas plegables, etc.) y cada uno de los cuales acoge diferentes programas pieza de invitados/oficina, living-pieza matrimonial-terraza, walking-dancing-yoga closet. Desde su interior y exterior la casa puede recorrerse totalmente en sus tres dimensiones, a través de puertas, escotillas y escaleras se puede transitar por interiores, terrazas, techumbres y árboles cercanos. La vivienda integra un sistema de reciclaje de las aguas grises mediante un estanque de agua, que mediante fito-filtros (plantas acuáticas) + un sistema de recirculación de agua alimentado por panel solar fotovoltaico, permite reutilizar las aguas residuales para el riego de los jardines suculentos. El proyecto contempla una cubierta vegetal –pendiente- en su primer techo para generar masa térmica y aprovechar los techos como terrazas-miradores.